Por: Lic. Luis Enrique Barrios Hernández de T.
Somos seres que dependemos del pasado para salir adelante, recordamos los errores para no cometerlos en el presente, imaginamos en base al pasado y deseamos que se repitan los buenos momentos y los mejores sentimientos experimentados. Es común que cada que terminamos un año, nos ofrecemos ver al futuro y si analizamos un poco, volvemos a regresar al pasado, es simple y automático, pero, esto es sano?
La seguridad de continuar con los mismos procesos, las mismas rutinas del pasado nos impiden procurar nuevas y mejores alternativas, porque necesitamos imprimir mas energía o generar cambios en nuestra manera de vivir o inclusive en la manera de relacionarnos con los demás.
El hombre esta constituido de tres tiempos, usamos con mayor porcentaje lo que sucedió en el pasado para saber y decidir que elecciones debemos tomar en el presente y el futuro nos servirá para evaluar las consecuencias de las decisiones.
Como sucede en el amor, este se crea en el presente y toma del pasado las experiencias, luego se vuelve pleno e intenso cuando sigue creando y construyendo y la seguridad y continuidad se basan en esto, no en el pasado ni en los recuerdos de lo que fue, pues cuantas personas separadas tienen un cúmulo de experiencias buenas y malas en su baúl de recuerdos, pero en el hoy, dejaron de crear, así que no tienen nada, solo eso, recuerdos.
Es cierto que de vez en cuando, el voltear al pasado nos dará opciones de cambio, pero solo para eso podemos regresar al pasado, el estar unido a el solo ocasionara que no podamos sentir nuevas y mejores experiencias. El juego de la vida nos deja la elección de elegir el camino de la creación de nuestro presente para obtener un futuro mas claro, mas ligeros, mas proclives a generar mas y mas, en un tiempo que debe disfrutarse hoy, esa es la bondad de la vida, que tu decides ser lo que quieres ser, hacer y tener, en ese orden y definir tus acciones fervientemente al éxito total.
La valentía es una cualidad que todo ser humano debe mantener siempre, ¿y valor para qué?, te preguntarás, para reconocer que la vida siempre librarás batallas que incrementarán tu habilidad para seguir combatiendo, en ello encontrarás la manera de estar sintiéndote siempre vivo, y reconocer que en los errores y fracasos, encontrarás un dulce perdón, no para arrastrar tu pasado de fracasos, si no para ver tus nuevas alternativas de creación presente para tu éxito futuro.